(Entrevista publicada en el webzine EL BEASTO en Octubre de 2004)

El reconocimiento generalizado... hmmm. Creo que fué una bendición (sólo puedo decir esto porque estoy muy feliz conmigo mismo en este momento). Es algo complicado. Todos esos "qué pasaría si..."... (risas). Tuvimos una suerte terrible con las giras internacionales. Eso fué lo peor. Todavía no me creo que no fuésemos nunca a Europa! No deberíamos haber firmado nunca con Interscope, caimos al vacío casi instantaneamente. A pesar de que teníamos total libertad artística, perdimos todo lo que habíamos acumulado con nuestras publicaciones en sellos pequeños y nuestras giras. Ya sabes, hacia el final había una sensación de buen rollo, al menos desde mi punto de vista. Yo comenzaba a estar un poco disgustado con la forma que estaba tomando la música Rock y la cultura Pop en USA, todo estaba creciendo de una forma más homogénea. Recuerdo que en nuestra última gira en 1997 me sorprendió lo fácil que había sido conseguirlo todo y la falta de espontaneidad. Solía bromear con que el Departamento De Transportes del Gobierno acabaría pavimentando autopistas caras en exclusiva para las bandas en gira. Todo se volvió tan normal y seguro. Big Money America. Big Boring America. Después de que Rob Walther, nuestro bajista, dejase la banda, parecía el momento perfecto para dejarlo, así que lo hicimos. Un último punto: tocamos montones de conciertos grandes girando con Mudhoney o L7 y después de algunas canciones o de algunos conciertos nos encontrábamos con el público estupefacto, mil personas con la boca abierta, mirándonos como pensando "¿qué coño es esto?". Era tan divertido... eso nos daba mucha más energía.
Creíamos firmemente en desarrollar un concierto salvaje y ruidoso. He escuchado montones de grabaciones con sonido chapucero. Existe un pirata en el Trees de Dallas en 1994 que suena lo suficientemente bien como para que Rudek Records vaya a publicarlo. El técnico de sonido que nos llevamos en esa gira era el ingeniero de algunos de nuestros discos. Sabía exactamente lo que queríamos para cada canción. También sabía que queríamos sonar alto. Sonamos muy alto esa noche. Antes del concierto nos pusimos hasta arriba de comida mexicana y en el momento de subir al escenario estábamos llenos, a punto del vómito. No podíamos movernos como era habitual, así que el concierto fué muy parado. Quizás fué un concierto relativamente aburrido en lo visual, pero en cinta suena perfecto. Además, había sólo cuatro personas en la audiencia aquella noche.
¿Cuál sería tu definición de un músico con éxito?

Jon Fucking Wahl, a musician.
Estuviste en una banda llamada Electric Tombstones. ¿Qué puedes contarme de aquello?
Hmmm... tendré que echar la vista atrás... Los Electric Tombstones eran un trío crudo y emocionante al que me uní en 1982. Realmente aprendí mucho de ellos. Aprendí a tocar la guitarra durante la revolución Punk de finales de los setenta, así que tocaba de forma bastante simple y rabiosa, hasta que me uní a ellos. Si las versiones que hacíamos pueden ayudar a comprender nuestro estilo y sonido, puedo decirte que hacíamos versiones de Modern Lovers, John Cale y Joy Division (bueno, en realidad hacían versiones de Joy Division antes de mi entrada en la banda). Después de dos años grabamos un álbum en una grabadora Ampex de tres pistas, pero la banda se disolvió antes de su publicación. Existe un single con temas de aquella grabación. Antes de eso estuve en una banda Punk durante el Instituto llamada The Idle Rich, en el 79/80, una banda influenciada por la rapidez, crudeza y poder de Black Flag y Middle Class. En esa época no me sentía a gusto tocando la guitarra hasta que la sangre de mis dedos empapaba la guitarra. Después de los Electric Tombstones, aprendí a ser más sutil con las cuerdas y a derramar menos sangre.
Según tengo entendido, tu profesor con la guitarra fué Mike Palm (Agent Orange).
Mike Palm era, en la época en la que estábamos en el Instituto, lo más parecido a un ídolo juvenil. Además tenía una banda muy buena llamada Lyte, antes de la revolución Punk. Comenzó a incluir algunas versiones Punk en el repertorio antes de comenzar a escribirlas él mismo. Su primera canción fué Bloodstains... Nunca olvidaré estar ahí sentado en su habitación mientras él trabajaba en el solo de guitarra de esa canción, que estaba claramente influenciado por todo el material Surf en el que estaba realmente metido. Se las arregló para fusionar Metal y música Surf realmente bien. Era un buen amigo, el viejo Mike. Insistió en que debería aprender a tocar la guitarra y me aprendió los primeros acordes y canciones: You Drive Me Ape (You Big Gorilla) de los Dickies y I'm So Bored With The USA de los Clash fueron las dos primeras canciones que me aprendí. Todavía me aburren los USA... (risas)...

Tus hermanos están también metidos en el mundo de la música. ¿Cómo y por qué comenzaste a interesarte en el rock&roll?
Mis dos hermanos menores, James y Lex, son dos músicos muy talentosos. Ambos tocan piano clásico. James escribe música para una diócesis de la Iglesia Católica en Arizona. Lex está con The Lexington Devils, mi banda favorita de Los Angeles. Se vuelve completamente loco en escena, es un gran guitarrista, cantante y bajista... y también organista. Mi hermano Brick toca la batería y últimamente está poseido por los ritmos brasileños. La música está en la sangre de la familia, mi madre tocaba piano clásico y mi padre puede decirse que aporreaba el piano y también el trombón, era una persona apasionada y divertida.
Tocaste durante una temporada en los Pontiac Brothers de Ward Dotson. Yo soy un fan aférrimo de su trabajo en Gun Club.
Toqué con los Pontiac Brothers sólo durante nueve meses y grabé uno de sus discos, Doll Hut. Pero en esos nueve meses tocamos en directo constantemente e hicimos una pequeña gira por la Costa Oeste con los Replacements. Eso fué en verano del 85. Ese corto período de nueve meses (y por supuesto su trabajo con Gun Club) fué muy importante e influyente en los primeros Clawhammer.
¿Cómo era trabajar con él? Yo le conocí personalmente hace poco y me pareció un tipo singular... ¿Llegaste a conocer a Jeffrey Lee Pierce?
Yo era muy amigo de su batería, Dave Valdez, que había sido el bajista de los primeros Electric Tombstones y sería más tarde el primer bajista de Clawhammer. Ward... bien, siempre le he respetado, me llevo bien con él, pero no le incluiría en el club de amigos que eran los Pontiac Brothers.Yo probablemente era demasiado "arty", quizás demasiado cretino. No sé... Nunca conocí a Jeffrey y Ward nunca me lo habría presentado ya que Jeffrey y él tenían algunos asuntos éticos pendientes. Conocí a Jeffrey antes de su muerte en una sesión de fotos aquí en Los Angeles. Su madre lo llevaba de aquí para allá...
Creo que fué tu hermano Brick, del que hablábamos antes, el que te convenció para formar Clawhammer.
Yo abandoné la música después de los Pontiac Brothers y me centré en la escultura y el trabajo con bronce. Una noche en la primavera de 1986 mi hermano me llamó para decirme que teníamos que reunir a un grupo de músicos para grabar algunas de mis canciones de cara a un recopilatorio que estaba preparando y que iba a titularse Gimme The Keys: Seven Drivin' Bands From L.A. (Una gran recopilación. Puedes ir a http://www.trigonrecords.com/ y comprarla. La banda de mi hermano, The Lexington Devils, tienen una canción que te volará la cabeza. Y Brick toca la batería con una banda completamente loca llamada Fearless Leader. Las primeras canciones de Clawhammer están ahí). A lo que vamos, me busqué un batería, un bajista y un pianista para esa sesión y me encontré con Chris Bagarozzi en el proceso. Ahí fué cuando decidimos hacer ese dúo de guitarras.
Por cierto, ¿Conoces a una banda australiana llamada Brother Brick, como vuestra canción?
Si, sé de su existencia pero nunca he oido su música. En esa época en Australia había también una banda llamada Succotash. Nunca supe si se habían puesto el nombre por una de nuestras canciones o simplemente por el plato sureño.
Clawhammer comenzásteis cuando Sub Pop y el Grunge eran la música de la nueva generación, pero no creo que eso os ayudase mucho a vosotros, ¿no?
Con toda la historia del Grunge y Sub Pop, comenzó una nueva revolución con grandes actuaciones en directo y un público muy loco en los conciertos. Nosotros definitivamente nos aprovechamos de esas dos circunstancias. Creo que nuestra música era demasiado arty o non-groovy como para pegar en Sub Pop... pero giramos dos veces con Mudhoney... y tocamos constantemente con bandas grunge aquí en Los Angeles. Buenos tiempos, maldita sea.
La música de Clawhammer era una combinación de Captain Beefheart, Television y... Black Flag! ¿Te parece buena esta definición que me he sacado de la manga?
Black Flag! Gracias. Nunca me lo habían dicho. Cuando Chris y yo nos conocimos y planeamos nuestras posibilidades musicales, los dos queriamos ser como Wayne Kramer, así que tendríamos que incluir a los maravillosos MC5 en ese paquete. Y por supuesto, quizás una de las bandas más influyentes fueron The Hampton Grease Band, una banda de principios de los setenta procedente de Georgia. Se les conoce como la banda que menos discos ha vendido en toda la historia de Atlantic Records. Es algo de lo que poder estar orgullosos. Clawhammer grabamos su canción Hey Old Lady And Bert's Song en nuestro primer disco. Tienes que echar un vistazo a esa banda, hay por ahí un doble cd con improvisaciones largas,espaciales, freakies... Un disco realmente somnoliento (risas).
Otra definición que he leido en varias ocasiones es la de Hard-Blues. Creo que también es una buena definición para vuestra música.

Hard Blues... hmmm... Supongo que puede ser válido. Realmente he intentado exprimir con fuerza en mis canciones esos elementos del Blues, pero con arreglos más elaborados y poderosos. Me pregunto si llegó a funcionar...
Grababais para Sympathy For The Records Industry. ¿Cómo contactásteis con Long Gone John?
Publicamos nuestros primeros tres discos y algunos singles y Ep's en SFTRI. Long Gone John es de Long Beach, de donde somos nosotros. Era algo que podría ocurrir y él era muy cool y bastante generoso. Yo terminé haciendo fotocomposiciones para él a principios de los noventa (yo solía hacer fotocomposición en un periódico en la misma calle). Me pagaba en cerveza y burritos.
La mayoría de las letras de vuestras canciones eran oscuras e impactantes. ¿Qué te inspiraba?
Wow. Bien, déjame ver... quizás demasiados amigos cercanos jugueteando a fondo con la heroína y la cocaína. Algunos de ellos muriéndose, si no físicamente, sí espiritualmente. La muerte de mi padre. Problemas con las chicas. Problemas con el coche. Las facturas amontonándose en el buzón. ¿Qué más? Siempre intenté salpimentar todo eso con un poco de humor aquí y allí... También algún juego de palabras ocasional, para mantener un poco un balance en todo ello, supongo.
¿Qué me cuentas de los diseños de vuestras portadas? Eran bastante extrañas y veo que con los Amadams sigues la misma tónica. ¿Crees que es importante llamar la atención de la gente desde la misma portada hasta la música en sí?
Creo que el diseño de la portada debe representar la atmósfera de la música, sí, definitivamente. Si la portada es muy llamativa, la música debería serlo también. Y supongo que ayuda si el compositor principal es también quien se ocupa del diseño del disco.
Grabásteis versiones de Devo y Pere Ubu, dos bandas afines al concepto de Clawhammer, aunque diferentes en cuanto a sonido. ¿Por qué decidísteis versionear enterito el disco de Devo? (Q: Are We Not Men? A: We Are NOT Devo!)
Es una historia divertida. Después de escuchar lo que habían hecho Pussy Galore con el Exile On Main Street, decidimos grabar el disco de Devo como una broma. La broma fué creciendo hasta convertirse en nuestra mayor broma, en todas partes donde tocábamos lo que la gente quería escuchar era lo de Devo. Una noche le dimos la vuelta a la tortilla. Abrimos el concierto con los primeros acordes de Uncontrollable Urge y tras eso nos hicimos todo un set de versiones de Steve Miller. La gente casi nos mata, pero estuvo muy bien... por supuesto, no me refiero a las canciones de Steve Miller (risas). Fué duro aprenderse todas esas canciones con esos riffs empalagosos y esa rudimentaria simplicidad. Puagh! Todavía me lavo las manos a menudo para borrar aquella experiencia de mis dedos. (risas)
Como dices, Pussy Galore lo hicieron con los Stones. Creo que compartíais una misma actitud con la banda de Jon Spencer. ¿Te gustaba esa banda?
Me gustaban mucho Pussy Galore. Especialmente Historia De La Musica Rock. Una gran influencia en mi forma de tocar tendría que ser Neil Hagerty. Es un guitarrista loco. Siempre impredecible. La última vez que le ví fué aquí en Los Angeles, girando con un buen amigo mío, Dan Brown. Estaba tocando esas canciones de gospel loco y dejando alucinados a todos sus fans. Hay que admirar a un músico alienado de esa forma por el mero hecho de expresarse. Una mente verdaderamente creativa necesita expandirse, algunas veces funciona y otras no... Volviendo al tema, sí, me gustan Pussy Galore. Estoy orgulloso de poder decir que toqué el saxo en un single de la Jon Spencer Blues Explosion (¿o eran dos?)... pero nunca lo he visto ni escuchado.
Escuchando vuestros discos, uno puede intuir unos directos cargados de energía.¿Cómo era un concierto de Clawhammer, para aquellos que no hemos podido disfrutarlo?
Me he quedado con un nervio de mi pierna derecha dañado crónicamente debido a mis saltos de rodillas sobre el escenario. Éramos muy enérgicos. Los directos siempre acababan convirtiéndose en una buna experiencia aeróbica.
Amo y aprecio a MC5. Todavía no he visto esa película. Tuvimos la fortuna de tocar Kick Out The Jams con Wayne Kramer en algunos conciertos. Una noche en el diminuto Al's Bar en el downtown de Los Angeles se nos unió en el escenario, le dí mi guitarra y yo me dediqué a cantar. El transformador de mi amplificador se fué al garete cuando lo estaba tocando él; mi Fender Bassman 50 modificado que me había comprado diez años antes para conseguir ese sonido "Wayne". Qué irónica es la vida! Fué muy caro arreglarlo, pero me sentí orgulloso de que hubiese sucedido algo así.
En vuestros discos de percibe ese espíritu free-form que tenían MC5 o Stooges.
Lo que nos empujó a formar la banda en un primer momento fué intentar hacer lo que no habíamos hecho en nuestras bandas anteriores. O lo que es lo mismo: echarle pelotas, energía, dinámica... Queríamos ser diferentes pero no demasiado arty, ruidosos pero no en la dirección incorrecta, dinámicos pero no pretenciosos. Colectivamente, teníamos otras influencias aparte de MC5 y los Stooges, del pasado y del presente. Era importante estar al tanto de las bandas contemporáneas. The Meat Puppets eran una de las bandas importantes a finales de los ochenta. Black Flag. Muchas de las bandas de SST. Sub Pop fué inevitablemente importante.
Como me decías, colaborásteis con Wayne Kramer. ¿Cómo fué aquello?
Fué extraño, en el buen sentido. Aprendimos como seis canciones con Wayne en el período de un mes aproximadamente. Mientras tanto, yo había estado saliendo con Wayne, preparamos una fiesta de cumpleaños sorpresa para él una noche y lo emborrachamos con vodka. Lo llevé a casa en coche y tuvo algún problema con su mujer por aquello. Me lo llevé a un concierto de Jazz y vimos a Pharoah Sanders. Luego me dijo que su mujer le había dicho que no volviese a salir conmigo. Fué muy divertido (risas). Me enteré de que iba a formar parte de la banda de Wayne para su gira europea en 1994. Desafortunadamente, de todo aquello sólo salió un gran festival en Rennes, Francia. Pero, coño, no podía quejarme. ¿Cuántas veces tiene uno la oportunidad de pasear bajo la lluvia en Francia con uno de tus héroes de la guitarra, buscando un buen concierto de Jazz en el que tomarse un whiskey?
Trabajaste con otra leyenda, Jim Dickinson, en Hold Your Tongue vuestro disco más tranquilo. ¿Influenció Jim en eso? ¿Cómo fué trabajar con él?
Es divertido que lo hayas llamado nuestro disco más tranquilo. Ese disco era más reposado porque lo escribí durante un divorcio, me bebí litros de vodka y tomaba valium durante la creación del disco y, sí, porque Jim Dickinson hizo un gran esfuerzo durante la grabación para desacelerarnos y conseguir un cierto "groove" en la banda, algo que ciertamente consiguió. Dickinson es capaz de explorar en lo más profundo de las tripas de una banda y sacar fuera las emociones. Através de eso consigue un resultado único. Para las sesiones de Hold Your Tongue nos llevó a New Orleans donde, como él decía, "el aire es más espeso y el sonido se mueve más rápido", lo que permitía unos tonos de bajo más profundos (un concepto debatible para el oido humano, pero una realidad indescutible físicamente hablando). De todas formas, ese concepto establece una nueva disposición en el estudio. Antes de aquello, en Diciembre del 95, le conocimos en Memphis en mitad de una gira, con la intención de grabar una maqueta. Llevaba con él varios talismanes, incluido un pin del Trout Mask Replica... voodoo positivo!. Es una buena persona. Lo que tienes que comprender sobre Jim es que realmente sabe lo que hace técnicamente y gracias a eso puede conseguir espiritualidad en la música, pero no de una forma hippie. Su idea de la música es un perfecto equilibrio entre técnica y emoción. Sin emoción, ¿qué es la música? ¿Muzak? Sin técnica, ¿qué es la música? ¿Esa repetición del Punk Rock? Bueno, esa es otra historia...
¿Cómo se siente uno cuando pasan los años, los discos, las giras... y no consigue el reconocimiento generalizado?
Personalmente, has estado tocando en el circuito underground durante más de quince años. ¿Cuáles son tus motivaciones para seguir publicando nuevo material?
Hace veinte años luchaba contra la necesidad de crear arte visual y música. Clawhammer llegó a mi vida y por una temporada opté por la música. Ahora, en 2004, he plantado tantas semillas musicales en mi pasado que parece que comienzan a fructificar ahora. He trabajado duro intentado dominar el arte de componer canciones. Y también he trabajado duro para ser un tío normal.
He leido en muchas ocasiones que Clawhammer eran una gran banda de directo que nunca conseguieron grabar un disco a la altura de sus actuaciones. ¿Érais tan diferentes en directo?
Creíamos firmemente en desarrollar un concierto salvaje y ruidoso. He escuchado montones de grabaciones con sonido chapucero. Existe un pirata en el Trees de Dallas en 1994 que suena lo suficientemente bien como para que Rudek Records vaya a publicarlo. El técnico de sonido que nos llevamos en esa gira era el ingeniero de algunos de nuestros discos. Sabía exactamente lo que queríamos para cada canción. También sabía que queríamos sonar alto. Sonamos muy alto esa noche. Antes del concierto nos pusimos hasta arriba de comida mexicana y en el momento de subir al escenario estábamos llenos, a punto del vómito. No podíamos movernos como era habitual, así que el concierto fué muy parado. Quizás fué un concierto relativamente aburrido en lo visual, pero en cinta suena perfecto. Además, había sólo cuatro personas en la audiencia aquella noche.¿Cuál sería tu definición de un músico con éxito?
Un músico con éxito es aquel que puede mantener un cigarrillo encendido perfectamente colgado de su labio inferior (risas). Uh... en serio... mi definición es aquel que es feliz con lo que hace, pero no tan feliz como para dejar de aprender nuevas ideas y estilos. Alguien que se esfuerza por ser bueno en lo que está haciendo tanto técnica como espiritualmente.
He leido que sueles escribir tus canciones mientras viajas.
Supongo que lo sigo haciendo así. Viajo cada día al menos dos horas desde Long Beach hasta Hollywood para ir a trabajar, así durante los últimoa tres años. He escrito tesoros mientras hacía eso. Tengo una pequeña grabadora bajo el asiento de mi coche y la saco cuando salta alguna idea. Hoy en día paseo mucho, con el sonido de los helicópteros, los coches, los coyotes, perros, perros, perros, las radios de los coches...
Has colaborado con algunas de las bandas del sello In The Red, sin duda uno de los sellos más interesantes del planeta. ¿Cuál es tu opinión sobre ese sello?
In The Red es un gran sello, la historia de un pequeño éxito. La diligencia y determinación de Larry Hardy através de los años ha sido recompensada. Larry ha sido un buen promotor de mi trabajo a lo largo de los años. Me ha contratado para muchos trabajos diferentes. Honestamente, tengo problemas para recordar todas las sesiones que he hecho.
Tocas varios instrumentos. ¿Te sirve cada uno de ellos para expresar diferentes sentimientos o simplemente los utilizas como un medio de expresión sin importar el instrumento que utilices?
Para mí, las emociones musicales proceden del corazón y del alma, el instrumento que utilices no debería cambiar esa expresión. No obstante existen diferentes aproximaciones estilísticas. El saxofón y la voz están en un mismo plano para mí, mientras que la guitarra y el piano están en otro diferente. Pero esto es simplemente una cuestión técnica, no expresiva. Supongo que la razón es tan simple como que con la voz y los instrumentos de viento estás trabajando sobre una nota mientras que la guitarra y el piano envuelven un montón de acordes. Por ejemplo el kazoo y la flauta... es una historia completamente diferente.
Supongo que tu primer disco en solitario, Sour Suite, impactaría a los seguidores de Clawhammer. ¿Cómo lo recibieron?
Yeah, de alguna manera impactó a muchos viejos fans de Clawhammer. Pero también hubía cierta intención por mi parte. Iconoclastia! Derribar las barreras! Incluso conmigo mismo. Antes de Sour Suite y después de Clawhammer no hice nada más que algún material en solitario utilizando únicamente guitarra clásica y un aparato hecho por mí al que llamé Zephyrphone... De todas formas, los fans de Clawhammer que conocía del área de Los Angeles ya esperaban algo diferente.
Una canción como May The Road Sing With You suena cercana a Bryan Ferry y de hecho he visto por ahí que se te compara con él en varias reseñas del disco.
EStaba tomando esa dirección, es cierto. Cuando una canción toma un camino, tienes que dejarla fluir. En realidad me gustan mucho los primeros cinco discos de Roxy Music. Después de esos discos la verdad es que no me gusta nada de Roxy Music.
Se aprecian también ciertas influencias de Eno.
Amo a Eno. Pero puede pasar un largo período de tiempo sin que me preocupe por su material. Depende. Es divertido mezclar tus propias ideas con influencias de lo más variopinto, de Eno a Merle Haggard.
Escuchando tus dos discos con los Amadams, me dá la sensación de que el primero es como una toma de contacto con un nuevo estilo que ya desarrollas de forma más certera en el segundo.
Es una buena apreciación. En Iron Nails decidí que era hora de aflojarse el cinturón de nuevo. El primero es mucho más disciplinado. De hecho, había canciones que no había incluido en Sour Suite y que terminaron siendo regrabadas para Iron Nails. Y existen algunas maquetas realmente buenas que hice en 1999 y 2000 que incluyen canciones similares y que tengo que publicar todavía. Ya tengo un par de discos llenos de material esperando a que alguien me suelte la pasta para entrar en el estudio. Uno de ellos es como una continuación de Iron Nails, más loco y extraño. El otro es todavía un secreto.
Iron Nails Run In está cercana a Kim Salmon o Gallon Drunk.
Ok. Tendré que investigar en mi caja de cassettes cuando llegue a casa para contestarte... No he escuchado a Kim Salmon
en años...
en años...Vuelves a versionear a los Residents en este disco.
Cuando me interesé por la música culta y extraña, cuando era un adolescente, The Residents eran uno de mis favoritos. Acababan de publicar Duck Stab y de hecho uno de los primeros discos que me compré fué Third Reich And Roll. Me desconcertaban y por eso me gustaban. Lo mismo me ocurría con Captain Beefheart. Trout Mask Replica fué uno de los primeros discos que tuve, me lo regaló mi hermano que tenía dos copias. Supongo que haber crecido con Spike Jones And The City Slickers me ayudó a conformar una extraña paleta musical.
Por lo que me cuentas, supongo que te gustará experimentar todo lo posible cuando entras en el estudio.
Si, por supuesto. Tanto cuando yo tengo el control como cuando no lo tengo. Cuando tengo que compartir el control todo se vuelve más complicado. Todas esas ideas sobre arreglos, ejecución, letras... es casi imposible de trasladar al lenguaje humano. Yo gasto innumerables horas preparando un disco, lleno la casa de papeles llenos de notas, de grabadoras e instrumentos, mi cama llena de cosas, sobre mi cama, bajo mi cama, en la mesa de la cocina, en el baño (risas). Mi casa se convierte en un espacio inhabitable cuando estoy componiendo un disco. Lo bueno que tiene trabajar con Mike McHugh (que ha co-producido Sour Suite y Iron Nails) es que está chifaldo y es un absoluto genio. Reconoce y le gusta la espontaneidad y sabe exactamente cuando debe poner un micrófono (a menudo hecho por él mismo) delante de mí y poner la cinta a grabar.
Cuando hago alguna sesión y el jefe es otra persona, es más fácil y divertido. Lo hago a menudo... principalmente con el saxo.
No puedo terminar la entrevista sin pedirte que me cuentes ese extraño incidente con los Stones.
Oh, tío. Fué otro de esos extraños momentos en mi vida, como el momento Devo. Te lo cuento: una mañana en el verano de 2002 escribí una canción, un simple vals country cuya primera línea decía "por favor, podría alguien tirar del cable de los Rolling Stones"... (risas)... Incuí esa canción en la lista de canciones de un disco en el que estaba trabajando y que quería titular The Doubting Waltzes. Pasó el tiempo. Una mañana leí que los Stones iban a tocar en Los Angeles en el Wiltern Theatre. Ese viejo teatro había sido comprado por el monstruo capitalista Clear Channel. Soy un iconoclasta sin remedio, así que decidí pedir un poco de dinero y distribuir copias gratuitas de esa canción con una portada a todo color de una tía con sombrero de cowboy y un incipiente escote. Repartí como ochocientas copias entre los excitados fans de los Stones después del concierto, incluidos a sus propios pipas. En la contraportada había puesto la dirección de mi web: http://www.jonwahl.com/ en la que había subido un manifiesto en el que explicaba por qué los Stones no deberían seguir existiendo. La gente comenzó a enviarme respuestas furiosas. Envié la cinta junto con las respuestas a la prensa y la radio, pero me ignoraron completamente. No sirvió de nada, pero me alegro de haberlo hecho y volvería a hacerlo.
¿Qué estás escibiendo hoy en día?
Estoy intentando conseguir un nivel técnico suficiente para incluir extrañas fugas en mis canciones. Es duro. He estado estudiando piano clásico y teoría musical en la escuela comunitaria aquí en Los Angeles. Lo estoy disfrutando obsesivamente. Estoy estudiando al extraño Bela Bartok en el piano para poder pasarlo a la guitarra. Y estoy realmente metido en Funkadelic de nuevo. Constantemente estoy atravesando diferentes fases. La pasada primavera casi consigo un concierto como saxofonista en un grupo de Gospel. Tuve que qprenderme todas sus canciones y en ese proceso aprendí muchas cosas sobre ese género y su forma de escribir canciones. Hmmmm. Después de leer un gran libro sobre las plagas de langostas en Rocky Mountain hace 150 años, escribí una canción sobre langostas. Así que puede que mi nuevo material sea Gospel, Funk, Clásico, Barroco, Folk húngaro, música sobre langostas... Qué más dá!!!
Todas las fotos robadas a varias páginas:
1. Jon Wahl en la época de Clawhammer.
2. Clawhammer: Jon, Chris, Rob, Rick
3. Foto promocional Clawhammer en Sympathy For The Records Industry.
4. Jon Wahl & The Amadams.
5. Jon Wahl en pleno aseo matutino.
Videos:
CLAWHAMMER- Queen's Lead Helmet: http://www.youtube.com/watch?v=msfKru5jsaE
CLAWHAMMER- William Tell: http://www.youtube.com/watch?v=EWXxiDVqDwo&feature=related
El manifiesto stoniano:
WHO ARE THE ROLLING STONES?
Chances are, you’re reading this right now because you got to this website by way of a little freebie CD called “Homage to the Stones” which was politely handed to you while you were waiting in line to see the Rolling Stones at the Wiltern Theater in Los Angeles, California, November 4th, 2002. And, chances are, if you were waiting in that line, you spent hundreds, if not a few thousand dollars to cram your sorry ass into that theater to see this “rock ‘n roll event of the new century!” even though truer events were, and are, going on, ignored, around the corner and directly under your bored and blasé chins!
“Homage to the Stones (and other fancy rockers)” is a dedication to the “music industry” right now, which is comparable to that of, say, a toilet manufacturer. An industry that is seemingly over-run by CEO’s that don’t know a song from an accounting program; A&R geeks that don’t know truly inspired music from a pocket-full of backstage passes; radio moguls who “forgot” that payola is illegal.
Both of these tunes on this little freebie were tunes I’d written about a year and a half prior to this “corporate gig” and I just couldn’t maintain myself when given the chance to be the flea biting the elephant. That big fat corporate elephant called the Rolling Stones, sponsored by CLEAR CHANNEL and all its unbridled laissez-faire glory.
You see, Rock ‘n Roll was once unbridled and unpredictable. It got quite popular but remained unbridled and unpredictable and soon a slew of good freaks controlled this new sub-culture and profited, but so did unbridled and unpredictable music. All was relatively good. But, as years passed and music technology and money-managing processes matured, the predictability essence soon became a bane to the new banal “music industry” and, voila!, the modern world of boring but very popular music!
Meanwhile: where the hell is the radio these days? Do they not feel any pangs of consciousness over this present state of crap?!!! And what the hell’s a DJ any more? I know, a programmed robot with a good voice and a fat CLEAR CHANNEL paycheck indeed.
And check this out: you are the populace; they are the usurpers; their medium is music and the usurpers are laughing all the way to your wallet. In their eyes you’re nothing but a healthy bloated punching bag and they just sit around you, smoking their fat cigars, taking blasé swings at you between their chuckles and swigs of imported cognac while you get blacker and bluer and number, dollar by dollar.
What do you do? What the hell do you do?!! Let music, pop music, rock ‘n roll (or whatever the heck you call it these days!) roll over the modern and dumbfounded populace like a massive Suburban Utility Steamroller, garnished in corporate logos, like it’s been doing for that past decade?
NO!
I recall a good friend of mine in high school back in 1980 donning a Rolling Stones t-shirt, which he’d altered in indelible black ink with two simple words and a question mark to make it read “who are the Rolling Stones?” It really meant a lot back then because, indeed and undoubtedly, they had paved their last road years prior to 1980. But boy does that have unfathomably deep meaning now in 2002. I sure wish I owned that shirt right now.
And indeed, WHO ARE THE ROLLING STONES? Dead music for a dead populace that just eats what’s put in front of it; plain and simple.
The Rolling Stones represent one thing now and that’s the true essence of maximizing the almighty buck, or the British pound, or any other unfortunate currency on this new modern planet of ours.
Hell, if true talent, vivaciousness and finesse were an ocean, then this godforsaken music industry has built a massive breakwater far out beyond the horizon to keep the beaches balmy and pleasant, twenty-four /seven. A beach genuinely safe so these fat corporate men can sprawl the opulent and mundane populace across the sands, with all their mighty dollars, to enjoy the old farts of yesterday perform without making any real waves. And for the little kids on this pleasant beach resort? Well, have you ever heard of the safe and phony Limp Bizkit or Korn or Creed? Bland facsimiles of bland facsimiles before them; pillars of stupidity and economic prosperity.
The list goes on and on, duller and duller, dollar for dollar, logo by logo.
So, who the Rolling Stones? I dunno. They died before my time.
Chances are, you’re reading this right now because you got to this website by way of a little freebie CD called “Homage to the Stones” which was politely handed to you while you were waiting in line to see the Rolling Stones at the Wiltern Theater in Los Angeles, California, November 4th, 2002. And, chances are, if you were waiting in that line, you spent hundreds, if not a few thousand dollars to cram your sorry ass into that theater to see this “rock ‘n roll event of the new century!” even though truer events were, and are, going on, ignored, around the corner and directly under your bored and blasé chins!
“Homage to the Stones (and other fancy rockers)” is a dedication to the “music industry” right now, which is comparable to that of, say, a toilet manufacturer. An industry that is seemingly over-run by CEO’s that don’t know a song from an accounting program; A&R geeks that don’t know truly inspired music from a pocket-full of backstage passes; radio moguls who “forgot” that payola is illegal.
Both of these tunes on this little freebie were tunes I’d written about a year and a half prior to this “corporate gig” and I just couldn’t maintain myself when given the chance to be the flea biting the elephant. That big fat corporate elephant called the Rolling Stones, sponsored by CLEAR CHANNEL and all its unbridled laissez-faire glory.
You see, Rock ‘n Roll was once unbridled and unpredictable. It got quite popular but remained unbridled and unpredictable and soon a slew of good freaks controlled this new sub-culture and profited, but so did unbridled and unpredictable music. All was relatively good. But, as years passed and music technology and money-managing processes matured, the predictability essence soon became a bane to the new banal “music industry” and, voila!, the modern world of boring but very popular music!
Meanwhile: where the hell is the radio these days? Do they not feel any pangs of consciousness over this present state of crap?!!! And what the hell’s a DJ any more? I know, a programmed robot with a good voice and a fat CLEAR CHANNEL paycheck indeed.
And check this out: you are the populace; they are the usurpers; their medium is music and the usurpers are laughing all the way to your wallet. In their eyes you’re nothing but a healthy bloated punching bag and they just sit around you, smoking their fat cigars, taking blasé swings at you between their chuckles and swigs of imported cognac while you get blacker and bluer and number, dollar by dollar.
What do you do? What the hell do you do?!! Let music, pop music, rock ‘n roll (or whatever the heck you call it these days!) roll over the modern and dumbfounded populace like a massive Suburban Utility Steamroller, garnished in corporate logos, like it’s been doing for that past decade?
NO!
I recall a good friend of mine in high school back in 1980 donning a Rolling Stones t-shirt, which he’d altered in indelible black ink with two simple words and a question mark to make it read “who are the Rolling Stones?” It really meant a lot back then because, indeed and undoubtedly, they had paved their last road years prior to 1980. But boy does that have unfathomably deep meaning now in 2002. I sure wish I owned that shirt right now.
And indeed, WHO ARE THE ROLLING STONES? Dead music for a dead populace that just eats what’s put in front of it; plain and simple.
The Rolling Stones represent one thing now and that’s the true essence of maximizing the almighty buck, or the British pound, or any other unfortunate currency on this new modern planet of ours.
Hell, if true talent, vivaciousness and finesse were an ocean, then this godforsaken music industry has built a massive breakwater far out beyond the horizon to keep the beaches balmy and pleasant, twenty-four /seven. A beach genuinely safe so these fat corporate men can sprawl the opulent and mundane populace across the sands, with all their mighty dollars, to enjoy the old farts of yesterday perform without making any real waves. And for the little kids on this pleasant beach resort? Well, have you ever heard of the safe and phony Limp Bizkit or Korn or Creed? Bland facsimiles of bland facsimiles before them; pillars of stupidity and economic prosperity.
The list goes on and on, duller and duller, dollar for dollar, logo by logo.
So, who the Rolling Stones? I dunno. They died before my time.
Jon Fucking Wahl, a musician.










